Cultura emprendedora y promoción del emprendedorismo

29-08-2011 | 0
Ivan Mifflin

En los últimos años el Perú ha ocupado los primeros lugares entre los países del mundo con actividad emprendedora, que es registrada por el Global Entrepreneurship Monitor (GEM)(1). Y aunque sabemos bien que en los países más desarrollados las empresas nuevas son más productivas y competitivas, y que en los países en desarrollo hay un mayor número de nuevas empresas de subsistencia (2), no tenemos ninguna duda de que el Perú tiene una energía empresarial popular muy importante.

Así lo han establecido diversas investigaciones realizadas en el país desde la década de 1980 (3). Los estudios comparativos sobre empresarialidad entre América Latina y el Asia, liderados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), han llegado a una constatación similar: aunque no ocupa los primeros lugares, el Perú muestra una actividad emprendedora significativa.

Una investigación específica sobre este fenómeno (4) lo confirma; según ella, en el país se crean anualmente 100,000 nuevos negocios. Esto significa un crecimiento de 4% anual respecto del total de empresas existentes, mayor que el incremento poblacional y más cercano al comportamiento del PBI en años recientes.

Varios son los factores que ubican en esta materia a nuestro país por encima de otras naciones de la región: la importancia relativa del sector de micro y pequeña empresa, las nuevas empresas creadas cada año (y también las propias defunciones), los flamantes empresarios y empresarias que incursionan en los negocios, sobre todo los que tienen raíces andinas.

La mayoría de las experiencias de promoción del emprendedorismo en nuestro país han sido impulsadas por el sector privado representado por diversas ONG, instituciones educativas, y recientemente por entidades proveedoras de capital y financiamiento. Los programas públicos de promoción del emprendedorismo han sido escasos y con limitado financiamiento.

Algunas instituciones se han dirigido a despertar el talento emprendedor temprano de los jóvenes de la educación secundaria como el Programa Junior Achievment y el CID.

Un grupo importante de entidades ha desarrollado innovadores concursos de ideas y planes de negocios orientadas a reconocer el esfuerzo de creación de negocios innovadores y financiar las mejores iniciativas; este es el caso de los concursos “Haz Realidad Tu negocios” del Colectivo Integral de Desarrollo – CID, “Creer para Crear” de la Asociación Probienestar y Desarrollo – PROBIDE, el Concurso de Planes de negocios de BID Challenge Perú y del Instituto INVERTIR y el Concurso de Ideas de Negocios que ha promovido el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo – MTPE.

Un grupo de instituciones vinculadas al quehacer educativo está promoviendo la incubación de nuevos negocios, tanto para promover emprendimientos populares (CID), emprendimientos de contenido tecnológico (como el Centro de Innovación y Desarrollo de la Univeridad Católica y el INICTEL) o emprendimientos en base a las iniciativas de los estudiantes de administración y de otras disciplinas (es el caso de la Escuela de Empresarios del Instituto Peruano de Acción Empresarial – IPAE, la Universidad San Ignacio de Loyola, Centro de Emprendimiento de ESAN). En todos estos casos se combinan el desarrollo de espíritu y las actitudes emprendedoras simultáneamente al fortalecimiento de las capacidades y conocimientos gerenciales de los participantes, particularmente de los jóvenes.

La promoción de la cultura del emprendimiento y la difusión del conocimiento y las experiencias sobre emprendedorismo ha tenido eco en foros y seminarios destacando la Conferencia Anual de Emprendedores (CADE Emprendedores) que organiza IPAE, y diversos congresos y seminarios sobre el espíritu emprendedor que promueven la USIL, la Universidad Católica y la Universidad San Martín de Porres.

En los últimos años también se han configurado iniciativas para dotar de capital y financiamiento a los nuevos emprendimientos con mecanismos innovadores de capital semilla, fondos de inversión o inversionistas ángeles (angel investor). En este campo se ubica la empresa Negocios Contactos y Finanzas – NCF que viene impulsando una iniciativa de capital semilla para participar en el accionariado de las nuevas empresas; el Instituto INVERTIR que ha creado una Red de Inversionistas Ángeles para apoyar financieramente el esfuerzo de los nuevos negocios, y la Sociedad Administradora de Inversiones SAFI – POPULAR que canaliza el aporte de inversionistas privados a nuevos proyectos empresariales y a las MYPE.

Sin embargo, los programas de promoción del emprendedorismo desde el sector público no han tenido la continuidad y los recursos suficientes que permitan afirmar la existencia de una verdadera política de fomento de la capacidad emprendedora y la creación de nuevas empresas. Las experiencias pioneras del programa de Nuevas Iniciativas Empresariales – NIE del FONDEMI del MITINCI entre 1,995 y 1,999 y el programa Perú Emprendedor a través de Bono Emprende del MTPE entre el 2,000 y 2,006 son precedentes importantes para financiar por mecanismos de demanda la capacitación de los nuevos emprendedores y sus negocios. Sin embargo estos programas no han tenido el apoyo suficiente de parte del estado, situación que se confirma en otro estudio, impulsado por el BID en toda América Latina y el Caribe (5), que concluye que el Perú está relativamente más atrasado que otros países de la región en lo que concierne a los programas que promueven el emprendedorismo desde el Estado.

Iván Mifflin
Gerente de Proyectos Estratégicos
Instituto Peruano de Acción Empresarial

(1) Nos referimos a las publicaciones efectuadas por Babson College, London Business School, desde el 2004 a la fecha.
(2) En realidad, la discusión que se da al interior del GEM es entre: (i) los emprendedores por oportunidad; y, (ii) los emprendedores por necesidad. Y a escala mundial se ha estimado que los primeros son el 65% del total. Es claro que en el Perú este porcentaje es mucho menor que el que aparece en la publicación, y que también en la actividad empresarial total (total entrepreneurship activity) están sobreestimados.
(3) Véanse los trabajos de José Lanz, Hernando de Soto, Fernando Villarán, Norma Adams y Néstor Valdivia, entre otros.
(4) Colectivo Integral de Desarrollo: Jóvenes empresarios y creación de empresas en el Perú. Lima: CID, 2001.
(5) BID, marzo del 2004.

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